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Reguladores de PH 

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Reguladores de PH – Productos para subir o bajar el PH del agua

Controlar el nivel de PH (Acidez o Alcalinidad) en el cultivo de interior de Marihuana es una tarea imprescindible, de la cual depende el correcto desarrollo de nuestras plantas.

Una de las principales herramientas para poder controlar el pH son los reguladores de PH, conjuntamente con los medidores, ya sean de los más sencillos, de gotas, o digitales, de gama superior.

Con el uso correcto de los reguladores de PH conseguimos subir o bajar el nivel de PH del agua de riego y adaptarlo a las necesidades nutricionales de nuestras plantas en cada momento.

¿Por qué es tan importante controlar el PH? Esta es una tarea prioritaria ya que con niveles de ph inadecuados, las plantas no pueden absorber los elementos nutritivos, o si los pueden absorber pero en menor medida. Si abonamos nuestras plantas con el ph sin regular y este es bajo o alto, nuestras plantas no se estarán alimentando de forma correcta y al final probablemente acaben presentando alguna carencia. Hay cultivadores sin experiencia que cuando ven que las plantas amarillean les echan más fertilizantes y no por esto las plantas se alimentan mejor, si no, todo lo contrario, acaban alimentándose todavía peor, porque las raíces se saturan de sales, que forman una película en torno a ellas, que no permite la incorporación de nutrientes.

Los Reguladores de PH son ácidos de origen natural o químicos siendo los más habituales el ácido cítrico natural y los químicos, ácido nítrico y ácido fosfórico. Normalmente el ácido nítrico es el utilizado en los reguladores de ph genéricos y de crecimiento y el ácido fosfórico suele ser el utilizado en los reguladores para floración.

Tenemos reguladores de PH que suben el nivel y otros que lo bajan. Normalmente los que bajan son denominados como PH- Down y los que suben PH+ UP o con terminologías muy similares, aunque siempre hay excepciones y algunas marcas usan nomenclaturas que no tienen nada que ver con esta estructura.

El nivel de PH adecuado para que las plantas puedan incorporar todos los nutrientes de la manera más óptima, ronda entre el 5.8 y el 7, aunque en esto podemos encontrar discrepancias dependiendo de la fuente consultada. Hay distintos rangos establecidos pero casi todos se mueven dentro del rango que nosotros indicamos. Hay fuentes que incluso sitúan el valor inicial del rango de ph en 5.5 pero en este nivel no se incorpora todo el nitrógeno, tan importante en la fase de crecimiento.

Una de las maneras de controlar el ph es buscar un valor medio dentro del rango en donde las plantas tomen la mayor cantidad posible de nutrientes y mantener ese valor durante toda la vida de las plantas, como ejemplo podríamos coger el nivel 6 de PH. Otra de las maneras de controlar el pH es subiendo el nivel de manera progresiva, dentro del rango, a medida que la planta se va desarrollando y cambiando de crecimiento a floración. Si tenemos un cultivo hidropónico deberemos ser bastante exactos e ir incrementado el valor de forma progresiva siempre.

¿Cómo se aplican los reguladores de PH?

Primero debemos añadir los abonos al agua de riego y medir la EC si lo hacemos.

Cuando el depósito de riego tiene todos los nutrientes incorporados es el momento de tomar la medición con un medidor de gotas o digital.

Si el ph nos sale alto usaremos un PH- Down y si no sale bajo un PH+ Up.

En función del ph que nos salga agregamos dos o tres gotitas de producto al agua de riego con una pipeta.

Volvemos a medir y repetimos la operación de ir añadiendo gotas y midiendo las veces que sea necesario hasta conseguir el nivel de PH requerido.

Al principio hay que ir poco a poco echando poca cantidad de ácido para no pasarnos. Si tu cultivo es mayor, con dos o tres gotas se te quedará corto, pero no pasa nada, al final de la primera medición ya sabremos por dónde van los tiros y cuantas gotas vamos a tener que utilizar la próxima vez, aunque es aconsejable medir siempre.

Ejemplo: Si la primera vez que medimos usamos 12 gotas ya sabemos que por ahí ronda, así que en la siguiente vez que regulemos el ph podemos empezar directamente con 8 o 9 gotas y después ir añadiendo de dos en dos.