
La poda de la marihuana permite modificar la estructura de la planta, controlar su altura y distribuir mejor las ramas dentro del espacio disponible. Cuando se realiza en el momento adecuado, puede favorecer una copa más uniforme, mejorar la penetración de la luz y facilitar la circulación del aire.
No es un procedimiento obligatorio. Una planta puede completar su ciclo sin ser podada y cualquier corte supone un estrés que necesita tiempo de recuperación.
En I Wanna Grow Shop recomendamos elegir la técnica en función de la genética, el tamaño de la maceta, el espacio disponible y la experiencia del cultivador. No todas las plantas responden igual ni conviene aplicar varias técnicas intensivas al mismo tiempo.
Antes de podar: comprueba el estado de la planta
Solo debemos podar una planta sana, en crecimiento activo y con un sistema radicular suficientemente desarrollado.
No recomendamos podar cuando la planta:
- Acaba de ser trasplantada.
- Presenta falta o exceso de riego.
- Tiene una plaga activa.
- Muestra carencias o sobrefertilización.
- Está sometida a temperaturas extremas.
- Ha sufrido otra técnica de alto estrés recientemente.
- Se encuentra en floración avanzada.
También debemos trabajar con herramientas limpias y bien afiladas. Un corte irregular provoca una herida mayor y tarda más tiempo en cerrar.
Antes de empezar, prepara una herramienta adecuada. Para podas generales puedes utilizar las Tijeras de poda Leaf Cutter de Pure Factory. Si necesitas acceder a un brote pequeño, la Tijera de precisión de punta recta permite trabajar con mayor exactitud.
¿Cuándo se poda una planta de marihuana?
El mejor momento suele ser la fase de crecimiento vegetativo. La planta dispone entonces de tiempo para cerrar la herida, desarrollar nuevos brotes y reorganizar su estructura antes de iniciar la floración.
Como referencia, recomendamos esperar hasta que la planta tenga entre cuatro y seis nudos y muestre un crecimiento vigoroso. No debemos guiarnos únicamente por el número de días, porque la velocidad de desarrollo depende de la genética y de las condiciones.
En interior conviene realizar las podas de alto estrés al menos 10-15 días antes del cambio de fotoperiodo. Si la planta todavía no se ha recuperado, debemos retrasar el paso a floración.
En exterior podemos podar durante el crecimiento, dejando margen suficiente antes de que la planta empiece a florecer. El calendario exacto dependerá de la variedad, la ubicación y las horas de luz.
¿Se puede podar la marihuana en floración?
No recomendamos realizar podas apicales o FIM durante la floración. En esta fase la planta está orientando sus recursos hacia el desarrollo floral y una intervención agresiva puede frenar el proceso.
Durante la primera etapa de floración puede realizarse una limpieza moderada de ramas inferiores si estaba planificada y la planta está sana. A partir de ese momento debemos limitar las intervenciones a retirar tejido seco, dañado o claramente enfermo.
Podar no es lo mismo que cosechar. Las búsquedas sobre cuándo cortar la marihuana se refieren normalmente al momento de la cosecha, mientras que la poda se utiliza para formar la planta durante su desarrollo.
Cómo podar una planta de marihuana paso a paso
- Comprueba que la planta está sana y creciendo activamente.
- Decide qué estructura quieres conseguir.
- Limpia y desinfecta la herramienta.
- Identifica el nudo o la rama exacta antes de cortar.
- Realiza un corte único y limpio, sin aplastar el tallo.
- Evita tocar la herida con los dedos.
- Mantén unas condiciones estables durante la recuperación.
- No apliques otra poda agresiva hasta observar crecimiento nuevo.
No recomendamos retirar grandes cantidades de hojas sanas sin un objetivo claro. Las hojas realizan la fotosíntesis y almacenan nutrientes. Una defoliación excesiva reduce la superficie activa de la planta y puede frenar su desarrollo.
Sí podemos retirar hojas completamente secas, hojas enfermas y algunas hojas concretas cuando bloquean de forma evidente la ventilación o impiden trabajar con la planta. La intervención debe ser selectiva.
Poda apical de marihuana
La poda apical consiste en eliminar completamente el brote principal situado en la parte superior de la planta. Al retirar la dominancia apical, los dos brotes inmediatamente inferiores tienden a desarrollarse como ramas principales.
Esta técnica resulta útil para:
- Limitar la altura.
- Favorecer el crecimiento lateral.
- Crear una copa más ancha.
- Distribuir mejor la luz.
- Preparar una estructura para SCROG o LST.
Para realizarla, espera hasta que la planta tenga una estructura firme. Localiza el brote superior y corta limpiamente por encima del nudo que quieres conservar.
Después de la poda debes dejar que los nuevos brotes se desarrollen antes de aplicar otra técnica.
Poda FIM
La poda FIM surgió como una variante de la poda apical. En lugar de retirar completamente el brote superior, se corta aproximadamente entre el 70 y el 80 % del crecimiento nuevo.
Si se realiza correctamente, pueden aparecer varios brotes en la zona superior. Sin embargo, su resultado es menos predecible que el de la poda apical.
La FIM debe realizarse durante el crecimiento y sobre una planta sana. Utiliza una tijera pequeña y precisa, y evita arrancar el brote con los dedos.
Si quieres acceder al ápice sin dañar las hojas cercanas, nuestra Tijera de precisión de punta curva facilita el trabajo en zonas estrechas.
Poda lollipop o limpieza de ramas bajas
La poda lollipop consiste en retirar ramas y brotes inferiores que reciben poca luz y tienen pocas posibilidades de alcanzar la parte productiva del dosel.
Su objetivo es concentrar la estructura en la zona superior y mejorar la circulación de aire en la parte baja. No consiste en dejar el tallo completamente desnudo ni en eliminar todas las hojas inferiores.
Recomendamos realizarla de forma progresiva durante el crecimiento y terminar la limpieza antes de que la floración esté avanzada.
Debemos retirar primero:
- Brotes muy débiles y sombreados.
- Ramas que nunca alcanzarán el dosel.
- Tejido dañado.
- Crecimiento que impide una ventilación adecuada.
LST: entrenamiento de bajo estrés
El LST no es una poda, ya que no requiere cortar la planta. Consiste en doblar y sujetar las ramas para orientar el crecimiento horizontalmente.
Esta técnica permite distribuir las puntas a una altura similar y aprovechar mejor la superficie iluminada. Es especialmente útil en espacios con altura limitada y en plantas que no toleran bien las podas agresivas.
Utiliza amarres blandos y deja holgura para que el tallo pueda engrosar. Revisa las sujeciones periódicamente y cambia su posición a medida que crece la planta.
El LST puede combinarse con una poda apical, pero recomendamos dejar que la planta se recupere antes de empezar a doblar las ramas nuevas.
Pizzicato o pinzamiento
El pinzamiento consiste en presionar suavemente un brote joven con los dedos sin retirarlo por completo. El objetivo es frenar temporalmente el crecimiento vertical y favorecer el desarrollo lateral.
Es una técnica menos precisa que una poda limpia y debemos aplicarla con moderación. Si apretamos demasiado podemos romper el tejido externo o debilitar el tallo.
Cropping y supercropping
El supercropping es una técnica de alto estrés que consiste en ablandar el interior de una rama y doblarla sin romper su parte exterior.
Puede utilizarse para reducir la altura de una rama que sobresale del dosel, pero exige experiencia. Si el tallo se rompe por completo, tendremos que inmovilizarlo inmediatamente y la recuperación no está garantizada.
No recomendamos esta técnica en plantas débiles, recién trasplantadas o en floración avanzada.
Cómo podar marihuana en interior
En interior buscamos normalmente una copa uniforme que aproveche la superficie iluminada. Antes de podar debemos tener en cuenta:
- La altura útil del armario.
- La distancia de seguridad respecto a la luminaria.
- El número de plantas.
- La superficie que cubrirá cada ejemplar.
- El tiempo de crecimiento disponible.
- La genética y su capacidad de estiramiento.
La poda apical combinada con LST permite crear plantas más anchas y bajas. La limpieza selectiva de ramas inferiores ayuda a evitar zonas densas y poco ventiladas.
Cómo podar marihuana en exterior
En exterior disponemos normalmente de más espacio, pero la poda puede ser útil para controlar la altura, mejorar la discreción o repartir el peso entre varias ramas principales.
Debemos evitar podar justo antes de varios días de lluvia, porque la humedad prolongada dificulta el secado de las heridas. También conviene revisar la estructura a medida que aumenta el peso de las ramas.
Una planta grande puede necesitar tutores o una malla de soporte, aunque haya sido correctamente podada.
Cuidados después de la poda
Después de podar recomendamos mantener estables la temperatura, el riego y la iluminación. No debemos compensar el estrés aplicando dosis extra de fertilizante.
Durante los siguientes días comprobaremos:
- Que la herida permanece limpia y seca.
- Que las hojas mantienen su firmeza.
- Que aparecen nuevos brotes.
- Que no hay decoloraciones o necrosis.
- Que los amarres no estrangulan las ramas.
Cuando observemos crecimiento nuevo y vigoroso, podremos continuar con la formación de la planta.
Errores frecuentes al podar marihuana
- Podar una planta demasiado joven.
- Cortar durante un periodo de estrés.
- Utilizar tijeras sucias o desafiladas.
- Retirar demasiadas hojas sanas.
- Aplicar varias técnicas agresivas a la vez.
- Podar en floración avanzada.
- No dejar tiempo de recuperación.
- Copiar una técnica sin considerar la genética.
- Confundir poda, defoliación y cosecha.
Preguntas frecuentes sobre la poda de marihuana
¿Cuándo debemos hacer la primera poda?
Cuando la planta esté sana, crezca con vigor y tenga aproximadamente entre cuatro y seis nudos. El estado de la planta es más importante que su edad exacta.
¿Es obligatoria la poda?
No. Una planta puede completar su ciclo sin ser podada. La poda se utiliza para modificar su estructura o adaptarla al espacio.
¿Cuánto tarda una planta en recuperarse?
Depende de la genética, el corte y las condiciones. Normalmente debemos observar crecimiento nuevo antes de aplicar otra técnica o cambiar a floración.
¿Podemos hacer una poda apical y después LST?
Sí. Es una combinación habitual, pero debemos esperar a que la planta se recupere y desarrolle ramas suficientemente flexibles.
¿Debemos quitar las hojas grandes?
No de forma sistemática. Solo recomendamos retirar hojas secas, enfermas o aquellas que dificulten claramente la ventilación o el trabajo sobre la planta.
¿Podemos podar plantas autoflorecientes?
Debemos actuar con mucha más cautela porque su ciclo es corto y disponen de menos tiempo para recuperarse. En muchos casos es preferible aplicar LST en lugar de una poda agresiva.

✍️ Autor: Rober J. Herrera
Responsable de estrategia digital, desarrollo web y contenidos en I Wanna Grow Shop
Con más de 30 años de trayectoria en sistemas, redes y diseño web, y elaborando contenidos técnicos desde 2012, aplica técnicas de SEO y redacción especializada para crear guías claras, útiles y fiables sobre productos para autocultivo y jardinería técnica

Ruben says
Muy buenas,si le hago la poda apical seria conveniente hacerle un supercroping.. ..si es que si, cuantos días debería de dejar entre una y la otra,para que se estresen lo mínimo posible.. .muchas gracias
I Wanna Grow says
Hola Rubén. Sí puedes hacerle el supercropping pero deberías esperar a que los cogollos empiecen a formarse un poco. Saludos